Ayer fue un día triste, otro asesinato de la banda terrorista ETA. Desde aquí mi mas rotunda condena a este y a todos los asesinatos que se cometen habitualmente en nuestra sociedad.
Esta vez no quiero extenderme más de lo debido, simplemente reflexionar sobre dos aspectos primordiales.
El primero es que considero que se le da demasiada publicidad a los atentados de ETA, haciendo que la banda cobre más publicidad de la que se merece, y ahí todos son (somos?) culpables. La banda, me gusta llamarles así porque realmente es lo que son (una banda), consigue sus objetivos, estar presente en el subconsciente social de manera permanente. Está claro que los objetivos políticos de la banda hace años que desaparecieron. Si, antaño tenían objetivos políticos cuando era el estado quien aplicaba la violencia. Desde la entrada de la democracia han permanecido, y de esto ya hace treinta años. Démosle la importancia que tiene, la pérdida de una vida humana, pero sin retratar a su asesino, simplemente que las fuerzas y cuerpos de seguridad se encarguen de detenerlo y la justicia de aplicar la ley.
El segundo aspecto va relacionado con el primero, en esta campaña electoral, y casi en el día a día, parece que la violencia contra la mujer ya no nos sensibliliza, que de tanto verlo por los medios de comunicación ya estamos anestesiados. Solo cuando en un día mataron a cuatro mujeres fue cuando los medios y los políticos asignaron veinte segundos de su precioso tiempo en afirmar de manera genérica que aplicarán medidas para intentar solucionar este hecho tan grave. Y por supuesto a nadie se le ocurrió parar la campaña electoral, ni manifestarse en contra, ni realizar ningún acto o gesto de repulsa en contra de la violencia de género que tan duramente nos golpea.
Toda vida tiene el mismo precio y la misma importancia, tanto la de la inmigrante asesinada por su marido como la del ex edil del PSE asesinado por la banda.
Medios de comunicación, asuman su poder y ejerzanlo con coherencia.
Señores políticos, sean mas inteligentes que la banda, aunque sea mucho pedir.
Esta vez no quiero extenderme más de lo debido, simplemente reflexionar sobre dos aspectos primordiales.
El primero es que considero que se le da demasiada publicidad a los atentados de ETA, haciendo que la banda cobre más publicidad de la que se merece, y ahí todos son (somos?) culpables. La banda, me gusta llamarles así porque realmente es lo que son (una banda), consigue sus objetivos, estar presente en el subconsciente social de manera permanente. Está claro que los objetivos políticos de la banda hace años que desaparecieron. Si, antaño tenían objetivos políticos cuando era el estado quien aplicaba la violencia. Desde la entrada de la democracia han permanecido, y de esto ya hace treinta años. Démosle la importancia que tiene, la pérdida de una vida humana, pero sin retratar a su asesino, simplemente que las fuerzas y cuerpos de seguridad se encarguen de detenerlo y la justicia de aplicar la ley.
El segundo aspecto va relacionado con el primero, en esta campaña electoral, y casi en el día a día, parece que la violencia contra la mujer ya no nos sensibliliza, que de tanto verlo por los medios de comunicación ya estamos anestesiados. Solo cuando en un día mataron a cuatro mujeres fue cuando los medios y los políticos asignaron veinte segundos de su precioso tiempo en afirmar de manera genérica que aplicarán medidas para intentar solucionar este hecho tan grave. Y por supuesto a nadie se le ocurrió parar la campaña electoral, ni manifestarse en contra, ni realizar ningún acto o gesto de repulsa en contra de la violencia de género que tan duramente nos golpea.
Toda vida tiene el mismo precio y la misma importancia, tanto la de la inmigrante asesinada por su marido como la del ex edil del PSE asesinado por la banda.
Medios de comunicación, asuman su poder y ejerzanlo con coherencia.
Señores políticos, sean mas inteligentes que la banda, aunque sea mucho pedir.